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156 - Orígenes de la Tercera Posición - Tomo II

Las comparativas entre los diferentes socialismos nacionales no dejan duda alguna sobre la existencia de muy notables coincidencias y comunes ideas fuerza: La unión del pueblo con un mismo destino sin luchas clasistas o sectarias, un Estado motor y dinamizador de las fuerzas sociales, procurar un continentalismo en base a pueblos con similitudes culturales, lingüísticas y étnicas, la aplicación de un conjunto de leyes sociales que garanticen la justicia, el bien común y el mantenimiento de la armonía entre capital –productivo- y trabajo, la atención al plano espiritual de la sociedad, etc. Para todo esto es necesaria la disciplina, la laboriosidad, el abandono del individualismo, darle a la vida un sentido heroico y a la política una guía o halo poético de grandeza. “El estado no nos hizo a nosotros, nosotros hacemos al Estado!”. Un estado independiente y soberano con moneda soberana respaldada por el Trabajo. Se pueden hacer multitud de comparaciones, con el mismo resultado de encontrar más que asombrosas analogías. Hacemos mayor referencia a la experiencia de aquella Italia Fascista equiparando con las realizaciones del Nacional Justicialismo porque el entonces Coronel Perón eligió Italia para aprender “qué era eso del Socialismo Nacional”.